sábado, 14 de marzo de 2009

Tiempo de lectura


Esta mañana he ido a la biblioteca. Hacía tiempo que no entraba en una a dejarme seducir por las estanterías llenas de libros, llenas de palabras, llenas de letras... Llenas de historias, de historias por leer, de experiencias por vivir.

Desde siempre me ha gustado mucho leer y reconozco que he sido, y soy, una intolerable con las personas que no comparten esta afirmación. A pesar de ello, también he de reconocer que leo mucho menos de lo que me gustaría. Leo todo lo que pasa por mis manos, aunque libros, libros muy pocos.

No era así cuando era pequeña. Siempre había algún libro empezado en mi mesilla y aprovechaba el mínimo momento para abrirlo y hacer correr el marca páginas. Seguramente impulsada por el amor a la lectura que se respiraba, y se respira, en mi casa. Libros fuera de sus estanterías, artículos de prensa de días pasados que esperan pacientemente ser leídos, revistas... Tardé un poco en entender por qué mi padre me llamaba Leona.

Y sí, hoy he ido a la biblioteca a reconciliarme con mi espíritu lector. Hoy he ido a la biblioteca y de nuevo ha vuelto a asaltarme la rabia de ¡cuántos libros y qué poco tiempo! Y también la de... ¡Maldita pereza!

Así que, he aprovechado la visita, he sacado tres libros para decidirme por uno. Porque sé, señores, que aún no puedo comprometerme a leer más de mil páginas en un mes de préstamo. Pero que leeré los tres, ¡seguro!

Respecto a aquellos que afirman que no les gusta leer... ¿lo habrán probado alguna vez? Yo, quiero volver a ser una Leona.

Campaña fomento de la lectura: Si tú lees, ellos leen

jueves, 26 de febrero de 2009

Me pierdo en Internet


Enciendo el ordenador. Windows se está iniciando. Tecleo la clave de inicio. Espero a que el ordenador se cargue. Vale, ya me deja abrir ventanas. Abro el Firefox.

En la misma ventana pero en diferentes pestañas: abroelmessenger, abroelhotmail, abroeltuenti, abroelfacebook, abroelcorreodeltrabajo. Mientras todas estas páginas se abren, en las que ya están cargadas introduzcousarioycontraseñadelmessenger, introduzcousarioycontraseñadehotmail, introduzcousarioycontraseñadetuenti, introduzcousarioycontraseñadefacebook, introduzcousarioycontraseñadelcorreodeltrabajo... ¡Respiro!

A ver, ¿quién hay conectado? ¡Uy! Tengo algunos mensajitos verdes. ¡Buah! Sólo spam, cuándo recibiré un 'emilio de los güenos'. Mmmmh... esto del feisbuk no lo acabo yo de entender muy bien. ¡Joder con los correos basura!

¡Anda! Voy a saludar a Esta/Este. De esta foto yo no me acordaba. Comentario. ¡Venga va...! Voy a escribir un correíllo, que hace un montón que no sé nada de esta gente. ¿Y esto de la bola de nieve qué es? ¡Pues, hala, la devuelvo! Y este toque también.

Borro spam. Borro spam. Comento foto. Continúo mis conversaciones. Borro spam. Veo las fotos de No sé quién. Borro Spam. Leo el comentario que contesta al mío. Borro Spam. Descargo un Power Point chorra. Cotilleo más fotos de más gente, a muchos ni les conozco. Veo el Power Point Chorra. Borro spam. Cotilleo fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos. Veo más fotos...

Me duelen los ojos. Apago el ordenador. Windows se está cerrando.

Yo... ¿no tenía que buscar unas cuantas cosas importantes y enviar unos cuantos e-mails serios?

Foto: Blog Positivo Digital

lunes, 23 de febrero de 2009

Fin de semana


Por un motivo personal tuve que cambiar este fin de semana una guardia del trabajo. Se la debo a mi compañera y, sobre todo, amiga Blanca. Gracias.

Y, mientras la mitad de España estaba disfrazada y disfrutando de un fin de semana carnavalesco, yo me he tenido que conformar con: acompañar a Robert Jordan en la preparación de su ofensiva, junto a sus guerrilleros españoles, contra tropas fascistas; plantar un Jardín de la Alegría en un pueblecito de la costa inglesa; permanecer en una fría sala de espera de un hospital; comer a deshora un dürum kebab; apreciar las apacibles vistas de una ciudad Patrimonio de la Humanidad desde un lugar poco apacible; alquilar una película en una época en la que los videoclubs que sobreviven son prácticamente unos héroes; atravesar uno de los macizos montañosos más importantes de nuestro país; ser testigo de la búsqueda del Santo Grial; levantarme una mañana de domingo a las 12; saborear pulpo a la gallega sin estar en Galicia; comer palomitas sin pagar 7 euros; seguir de cerca a los imputados por la trama de corrupción que salpica al PP; valorar las encuestas y sondeos de opinión sobre las elecciones autonómicas de Galicia y del País Vasco del próximo 1 de marzo; conocer la polémica historia de Jade Goody; disfrutar con la coronación del Aconcagua; armarme de paciencia para conseguir setas rojas y flores para cargarme al mosntruo del castillo; ser la guitarra protagonista en un gran concierto de heavy; ser la guitarra principal en el estudio de grabación; pasear por Colorado, Arizona y Nuevo México conociendo paraderos surrealistas; conocer y poner cara a los llamados eco millonarios; seguir los pasos de Penélope Cruz en sus horas previas a la gala de los Oscars; ver amanecer en la sierra madrileña...

¡Uy! No pensaba que un fin de semana diera para tanto. ¡Y sin Internet!

Foto: calendario