martes, 27 de julio de 2010

Mañanas de verano


Me gustan las mañanas de verano. Sus despertares con la ventana abierta por la que se cuelan en la habitación los tonos anaranjados del amanecer y los primeros trinos de los pájaros. Depertarse con la luz del día mientras la brisa de la madrugada también se adentra por la ventana. Los colores van apareciendo, pero aún no han encontrado su plenitud.

No nos vamos a engañar, levantarse cuesta sea verano o invierno, pero en las mañanas estivales cuesta menos.

No sé por qué, pero recuerdo un madrugón de verano en especial, cuando aún levantarse pronto no era una obligación. Posiblemente fuera agosto, mes que de pequeña pasaba en el pueblo de mi abuela, y tendría poco más de diez años. Mi abuela se levantaba temprano, el calor le venía mal, y para empezar el día salía a pasear con la fresca. Lo hacía siempre con alguna vecina, alguna amiga. Ese día me apeteció salir con ellas, ver cómo depertaba el mundo sin necesidad. Recuerdo el paseo entre los campos amarillos a medio segar, con el sol coloreando ya el cielo y el horizonte, pero sin dar el calor de una mañana castellana de agosto.

Recuerdo esa mañana como una mañana muy aprovechada, aunque la única imagen que me viene a la mente de lo que hice aquel día es la de mis partituras de piano sobre el armonio del abuelo Tomás. ¡Yo haciendo mis deberes de piano!, algo que odiaba y que ahora me arrepiento de haberlo odiado.

No sé por qué, pero recuerdo ese madrugón veraniego muchas mañanas de verano en las que me levanto temprano. Quizá fue ese día cuando me empezaron a gustar las mañanas de verano, ¡tanto como para hacer mis deberes de piano!

Foto: Los cambios que da la vida (+18)

6 comentarios:

La mujer del médico dijo...

:)

Irene dijo...

¡¡Me ha encantado este post!! Al leerlo, veo los tonos cálidos de la mañana y el frescor de las primeras horas que se va atemperando según pasan las horas.
Fantástico :-)

Laura dijo...

Eso de que no cuesta tanto madrugar en verano es mentira, a algunos nos cuesta lo mismo, aunque no tengamos que hacer deberes de piano.

(¿os habéis puesto de acuerdo las tres para actualizar?)

M. San Felipe dijo...

Sí, parece que nos hemos puesto de acuerdo... jijiji!
Me alegro de que os haya gustado; aunque madrugar sea siempre madrugar :-P

M. San Felipe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ruth dijo...

¡Exacto! Madrugar es siempre madrugar. Aquí una que pasa de madrugar. Me quedo con los colores del atardecer.
Gracias por contarme lo que rara vez puedo ver con mis ojos :)