jueves, 3 de febrero de 2011

Hoy me he reencontrado con Eric Castel


Hoy ha sido una mañana rara, y quizá la tarde que le siga no sea menos (tras una llamada de teléfono que aún no puedo hacer lo sabré). El post de Blanca ha dado que hablar en la oficina y, como muy de mañana en mañana, nuestros perfiles de Twitter han estado abiertos toda la mañana en una de las pestañas del navegador. A esto ha contribuido tanto la polémica de Nacho Vigalondo, como el hashtag que ha surgido en su apoyo #humorelpais así como la animación tuitera  que teníamos hoy  ciertas personas de mi círculo más cercano.

Entre reflexiones serias, chistes tontos, menciones y ocurrencias gilipollescas me he reencontrado con Eric Castel. ¡¿Quién me lo iba a decir mí!? ¡Qué alegría! ¡Cuánto tiempo!

Nos conocimos cuando yo era pequeña, tendría unos doce años, y fue en la biblioteca del pueblo. Recuerdo que estaba en la estantería de los tebeos, porque para mí aún no eran comics. Yo frecuentaba la biblioteca y entre los tomos que me llevaba prestados estaban los de viñetas, ¡y allí apareció Castel, Eric Castel! Este fichaje frencés de ficción del Fútbol Club Barcelona llegó a mis manos en una época en que yo era una ferviente aficionada al fútbol y de los colores blaugrana. Me gustaba Eric. No tengo recuerdos más allá de sus viajes en coche (¿descapotable?) y sus paradas en playas (¿calas?) del Mar Mediterráneo, pero sé que me gustaba. Además, el chico era muy apuesto.

Eric ha reaparecido hoy en mi vida por una foto de perfil de Twitter mientras leeía miles de comentarios. No he podido contener mi curiosidad y he preguntado cómo se llamaba este personaje a la persona que se ilustraba con una imagen suya. "El gran Eric Castel", me ha contestado amablemente el tuitero. En seguida lo he tecleado en Google y, ¡sí!, ahí ha aparecido.

Me gustaría volver a la biblioteca del pueblo, acercarme a la estantería de tebeos y reencontrarme con el Castel de papel. ¿Seguirá prestándose? ¿Alguien se lo llevará?

Foto: blaugranas.com

3 comentarios:

Irene dijo...

Hija, qué buen partido dejaste escapar: un futbolista con descapotable y que te lleve a las calas del mar mediterráneo no deberías dejarlo en una biblioteca a merced de cualquiera :-P

Blanca dijo...

Ay, amores de la infancia... Anda que n te habrás imaginado tú que Castel te llevaba en su descapotable, a la luz de la luna catalana.

M. San Felipe dijo...

Irene: ¡Ya te digo! Cómo no me he dado cuenta antes

Blanca: Hombreee, por supuesto!