martes, 20 de noviembre de 2012

Así se mata a una pequeña empresa

 
Las empresas viven de la diferencia de sus gastos e ingresos. Los ingresos, en su mayoría, se obtienen de los pagos de los clientes pero... ¡Hay muchos tipos de pagos! Y este es uno de los mayores problemas de las pequeñas empresas, el tiempo que transcurre entre los pagos a los que tienen que hacer frente y los cobros que han de recibir de sus clientes, incidencia que se agrava si éstos son empresas, sobre todo de mayor tamaño. Por supuesto, también entran en este grupo instituciones, organizaciones o cualquier organismo con personalidad jurídica.

Y es que una pequeña empresa muere cuando sus clientes pagan a muy largo plazo, ¡mucho más de lo que la ley permite!, mientras ella debe hacer frente prácticamente a la totalidad de sus deudas al contado. Y no es que ella quiera retrasarse en los pagos de los salarios de sus trabajadores, si los tuviera, ni tampoco en el pago a sus proveedores ni en sus obligaciones impositivas pero la diferencia temporal en los pagos y cobros hace que las empresas más grandes, y las empresas más trepas, acaben matando a las pequeñas empresas.

Porque, ¿por qué su reducido tamaño juega en desventaja a la hora de cobrar las deudas que los demás tienen con ella? ¿Por qué sus clientes siguen acogiéndose al pago a 90 días, a pesar de que la Ley de Morosidad lo prohíbe, pagando aún muchos días incluso meses más tarde? ¿Por qué los clientes piden productos y/o servicios, apremian y exigen la entrega acortando plazos y a la hora de reclamarles el pago, aún meses después del trabajo entregado, se lamentan y excusan alegando un "ahora no puedo"?

Si quieres ahogar a una pequeña empresa demándala trabajo y no se lo pagues hasta pasado, por ejemplo, medio año. Ella mientras adelantará el IVA de tu factura no cobrada y que no sabe si cobrará, habrá tenido que pagar la luz de seis meses, el salario de seis meses, la seguridad social de seis meses, los seguros de seis meses, las facturas de sus proveedores de seis meses... Y así un sinfín de pagos sin haber recibido el reporte económico del servicio que te dio. ¿Fácil acabar con ella, no?

Y es que muchas empresas pequeñas no mueren porque no tengan trabajo, las matan los largos plazos de pago.

Foto: Ikea

2 comentarios:

Ruth López dijo...

Aprobaron la reforma laboral, que masacra a los trabajadores, con la excusa de proteger a las pymes... pero es que no es una ley para las pymes, ¡es igualitaria para todas las empresas! Que se defienda a las pymes está bien pero lo que tienen que hacer es recortar a las grandes empresas, ¡a los magnates que hacen y deshacen a su antojo!! ¡¡No se puede salvar a los pezqueñines si nos dedicamos a alimentar tiburones y ballenas!!

SntCasado dijo...

Me ha hecho que pensar. Más que nada porque llevas toda la razón.