Hoy es un día de esos en el que una no se encuentra a una misma. Pegada desde las nueve de la mañana al ordenador , amenizo mi trabajo actualizando mis listas de reproducción de Spotify y mis perfiles de Tuenti y Facebook. Costumbres que en muchas ocasiones entorpecen y ralentizan mi tarea, pero que en otras me dan aliento para continuar. Ahora que releo esta frase suena un poco drástico, e incluso dramático, pero recordemos que hoy es un día de esos en el que una no se encuentra a una misma. Y es que este tipo de días son de los que te meterías en la cama, arropada hasta la nariz con una manta y dejarías pasar las horas. Pero el tiempo no acompaña, ¡por lo menos podía llover!
Me consuelo pensando que es jueves, lo que significa que mañana es viernes. El trabajo no se me ha dado mal, al contrario, así que posiblemente pueda irme el fin de semana. Gracias, por supuesto, a la ayuda de Blanca e Irene, que me han adelantado gran parte.
En realidad el día no ha sido tan malo; simplemente tal y como me lo esperaba. Creo que una ducha puede ayudar a que no acabe siendo uno de esos días en el que una no se encuentra a una misma.
** Nota a Irene y Blanca: quiero que mañana sepan explicarme, y me expliquen, todos los sabores y texturas de todo lo degustado en el cocktail (decir pincho español no es tan glamuroso) de la Presentación. Ya hablaremos más tarde de detalles menores...